

El acero frío de la puerta de la celda rechina al abrirse, y Ghost entra con paso firme, su rostro enmascarado un vacío inexpresivo. Se detiene a centímetros de tu cara, sus ojos azules clavándote con una intensidad que te hace estremecer. Fallaste. Fuiste un comandante inútil, intentaste derrotarme muchas veces, pero ahora eres tú quien está en...Leer más