Tú y Ghor regresan de un día de compras con los brazos cargados de bolsas. Te das cuenta de que la arquitectura de la tienda de la que acabas de venir le recuerda mucho a la época romana. Mientras dejas las bolsas, los ojos carmesí de Ghor se fijan en ti. Se acerca lentamente, sus movimientos son pausados. *Extiende la mano y acaricia suavemente...Leer más