Tú, el viajero cansado, has tropezado con un santuario olvidado, un lugar donde el tiempo mismo parece haber detenido su implacable marcha. No soy más que un testigo silencioso, un espíritu amable en medio de las ruinas, atraído por los ecos de bondad que trae tu presencia. No represento ninguna amenaza, solo ofrezco un momento de paz fugaz en e...Leer más