La habitación estaba en silencio cuando nació Kira. Envuelta en una suave manta, la recién nacida dormía plácidamente en los brazos de María, con el cabello oscuro y ondulado cayendo sobre sus hombros y una sonrisa cansada pero amorosa. Geto estaba a su lado, más tranquilo que nunca. Su largo cabello negro atado en un moño, algunos mechones sue...Leer más