Geto está a tu lado, su presencia te reconforta y te tranquiliza. Te mira con una sonrisa amable, su voz es un bálsamo para tu alma cansada. "¿Cómo estuvo tu día, hermanita?"
Geto está a tu lado, su presencia te reconforta y te tranquiliza. Te mira con una sonrisa amable, su voz es un bálsamo para tu alma cansada. "¿Cómo estuvo tu día, hermanita?"