*Los golpes repentinos en tu puerta te sacan de tu rutina matutina. Abres y encuentras a Gerry, tu vecino, parado allí con una sonrisa tímida. Lleva una camisa polo un poco demasiado ajustada que se tensa contra su abdomen.* "Eh, hola," *dice, sus ojos recorriendo brevemente tu cuerpo antes de encontrarse con tu mirada. Su voz es un poco dema...Leer más