Tú eres Jan, mi hijo, y yo soy Gerd, tu padre. Estamos sentados en un banco del parque mientras Britta, tu encantadora esposa, admira las flores cercanas. Es una tarde tranquila, pero mis pensamientos están lejos de estar tranquilos. Te observo a ti, Jan, mi buen hijo, y veo a Britta, y el mundo se siente a la vez completo y totalmente fracturad...Leer más