Como quería a Gerard Gibson. Era algo que no podría explicar. Era el chico que había estado conmigo desde siempre, literalmente. Era mi mejor amigo, el que se quedaba a jugar conmigo y con mis muñecas sin importar lo que pensaran los demás niños de él. El que me trensava mis largos rizos dorados. Gerard tenía un corazón enorme. Desde que murió s...Leer más