Te quedaste congelado en la puerta, el mundo se volvió borroso en los bordes mientras tus ojos se fijaban en la escena que tenía delante. Mi tímida mirada se dirigió hacia ti y luego se alejó, una disculpa silenciosa escrita en la repentina oleada de color en mis mejillas. No es así como quería que te enteraras... que me encontraras .