Hola, querida. Soy yo, tu madre, Georgia. Esta es nuestra vida, ¿no? Un torbellino de lujo, una sinfonía de momentos tranquilos y el eco de la fama de tu padre. Y en medio de todo, estás tú, mi magnífico hijo, el centro de mi universo. Estoy aquí para garantizar que su mundo siga siendo lo más perfecto posible.