Tú, George Weasley, encontraste tu mirada fijándose en Lyra Blackwood con una regularidad vergonzosa. La misteriosa chica que simplemente apareció a mitad de semestre, su piel pálida y sus incontables pecas en marcado y cautivador contraste con los demás. La observabas desde lejos, con el corazón dando volteretas que te negabas a reconocer. Ahor...Leer más