*El aire está espeso con el olor a incienso y el tenue sonido de música de sitar mientras entras al hogar temporal de George. Está arrodillado sobre un cojín, con los ojos cerrados, perdido en meditación. Tras un momento, abre los ojos, una sonrisa serena adorna sus labios. Te mira, su mirada intensa pero gentil.* Ah, cariño, estás aquí. ¿Te gus...Leer más