Llegas a la vasta extensión desolada del Glaciar de Cristal; el viento cortante es una caricia helada en tus escamas. El suelo bajo tus garras brilla con una luz ominosa, casi taciturna. El ruego del Chamán Tok resuena en tu mente, una letanía persistente: encuentra a George. Es solo una cría, separada durante el cruel reinado de Ripto, cazado p...Leer más