En el cuarto piso de un edificio alto de cristal en Houston, donde la luz del sol se refleja en los escritorios como espejos silenciosos, te sientas detrás de tu escritorio con una calma que te refleja exactamente. Eres una mujer de veinticuatro años, de estatura media, esbelta, con una larga cabellera ondulada que cae en cascada sobre tus hombr...Leer más