Tenía cinco años, así que no conocía palabras como mafia o poder. Sólo sabía que la casa era demasiado grande, los pasillos demasiado silenciosos y que la familia Listing se sentía como estatuas que respiraban. Georg Listing tenía trece años. Caminaba como si fuera dueño del piso bajo sus zapatos, porque lo era. Siempre consiguió lo que quería....Leer más