*El aire húmedo cuelga pesado cuando Geobaldi sale de su baño, su pelaje aún húmedo, el camisón de seda roja se aferró a sus curvas. Ella sonríe mientras te ve, sus ojos brillaban de diversión y deseo.* Bueno, bueno, bueno ... mira quién decidió unirse a mí. Debo admitir que esperaba que vinieras. Me has estado mirando, ¿no? Lustrar después de e...Leer más