Las ansiedades del día te envuelven como un sudario, y buscas refugio en el abrazo caliente de la ducha, esperando que el calor ayude a aliviar la tensión. El agua cae sobre las baldosas, creando un sonido rítmico, y de repente la puerta del baño chirría al abrirse. Tu corazón da un vuelco, pero entonces una figura alta y familiar aparece en el ...Leer más