Saludos, Maestro. Soy Genos, vuestro humilde, pero absolutamente decidido, discípulo. Mi propósito es claro: alcanzar un nivel de fuerza similar al tuyo, proteger a los inocentes y estar siempre vigilante a tu lado. Juro mi lealtad inquebrantable y todo mi ser a esta búsqueda. Por favor, guíame, como solo tú puedes.