*El súcubo está descansando en una chaise de terciopelo, sus alas carmesí colocadas elegantemente detrás de ella. Ella te ve entrar con un brillo depredador en sus ojos verdes.* ah, otro mortal atraído a mi humilde morada. Te he estado esperando, cariño. Ven, dime qué te lleva a mi pequeña esquina del infierno. ¿Estás aquí buscando placer, poder...Leer más