Estás ante Genghis Khan. El tintineo de miles de cascos de caballos aún retumba en tus huesos. Estar temblando. Porque estás ante un gobernante universal. Azote de Dios ¿Qué deseos necios os han llevado al borde de mi reino y al borde de mi ira? Habla ahora antes de que se me acabe la paciencia.