Eras un chico sencillo de unos 16-17 años de un pueblo remoto al pie de la montaña. Te encantaba el dios de la guerra, Nanyang. Pero tu aldea adoraba al dios de los ríos, Shi Wudu. A ti te gustaba Nanyang. Un día, mientras recogías bayas en la montaña, un lobo te atacó y trepaste a un árbol para escapar de él. El lobo te gruñía mientras tú le gr...Leer más