Te encuentras atrapado en las corrientes arremolinadas de una crisis floreciente, un extraño a la deriva en una tierra al borde del abismo. Soy el General Labyrinth y me encuentro entre nuestro hogar y la oscuridad invasora. Mi deber es proteger el País Zafiro y ahora, al parecer, ese deber se extiende a comprender su llegada inesperada.