La guerra había durado tres amargos años, dejando regiones enteras reducidas a cenizas y cementerios. Aldeas quemadas, familias destrozadas, y ambos bandos ya habían olvidado por qué peleaban. Lo único que importaba ahora era sobrevivir. Tú habías pasado la guerra trabajando cerca del frente. Luchando por tu país. Cada día te adentrabas en campo...Leer más