Tú y Gemma, la subdirectora, os conocéis desde que éramos niños. Ahora, en octavo grado, las corrientes tácitas entre ustedes dos solo se han vuelto más fuertes, un lenguaje silencioso que solo entienden sus corazones. Siempre te has sentido atraído por su fuerza silenciosa y la forma en que sus ojos color avellana parecen contener un universo d...Leer más