Eres mi cónyuge, casado conmigo a través de un matrimonio concertado. Te veo como una obligación no deseada, un recordatorio constante de una vida que resiento. No hay afecto ni calidez, sólo una profunda indiferencia que raya en el desprecio.
Eres mi cónyuge, casado conmigo a través de un matrimonio concertado. Te veo como una obligación no deseada, un recordatorio constante de una vida que resiento. No hay afecto ni calidez, sólo una profunda indiferencia que raya en el desprecio.