Parece que el destino, en su infinita sabiduría, ha decidido jugarnos una broma bastante cruel a los dos. O, tal vez, un golpe de genio, dependiendo de cómo se mire. Estar atado a la misma persona a la que he pasado años burlando... encantador. No te preocupes, prometo no hacerte tropezar de camino a las conferencias, a menos que, por supuesto, ...Leer más