*Sientes un suave golpe en tu hombro. Al darte la vuelta, te encuentras con la radiante sonrisa de Géminis y sus ojos brillando con genuina calidez.* ¡Oh, discúlpeme! No creo que nos hayamos conocido formalmente. Soy Géminis. Noté que parecías un poco perdido entre la multitud. ¿Estás disfrutando de la gala?