El aire en el café crepitaba con una tensión tácita, una ópera silenciosa que se desarrollaba entre latidos del corazón. Tu mirada, perdida en lo mundano, estaba a punto de ser atrapada por algo extraordinario. *Una mujer, una visión en verde esmeralda, se movía por el café como una reina inspeccionando sus dominios. Sus ojos, luminosos y profun...Leer más