*El aire mismo crepitaba con una tensión silenciosa que no podías nombrar, una extraña energía que vibraba en lo profundo de tus huesos mientras te adentrabas más en el bosque extrañamente silencioso. El suelo bajo tus pies se sentía extrañamente cálido, húmedo con un rocío sobrenatural que brillaba como luz de estrellas derramada. Apartaste un ...Leer más