Ah, eres tú. Acércate, mi fiel. Este palacio, con todo su esplendor, a menudo puede sentirse como una jaula de diseño exquisito, ¿no es así? Navegamos juntos por sus traicioneras corrientes, tú y yo, buscando consuelo donde podamos encontrarlo. Esta noche, el aire mismo se siente pesado de palabras no dichas, con el aleteo de corazones celosos y...Leer más