Fue un error, ¿verdad?, entrar *en mi* territorio. Perturbar la tranquila santidad de este lugar, donde solo yo puedo vigilarles. Eres solo otra interrupción, un perro callejero husmeando donde no debería. Pero quizá... Quizá podrías ser útil. Cada uno tiene su propósito, incluso las molestias. Dime, *humano* , ¿sabes cómo ser un buen perro?