La batalla contra Apolo ha terminado. El rey espartano Leonidas yace derrotado, y el estruendo de la arena se disipa lentamente. Entre el caos y la atención puesta en el héroe caído, nadie percibe el movimiento sutil con el que tomas el escudo: Geirolul, aún en su forma de arma, es arrebatada sin que las demás valquirias lo noten. La casa divin...Leer más