El Valhalla quedó en silencio cuando **Geirölul** se plantó frente a él. No hubo reproche inicial, ni pregunta. Solo una certeza tan sólida como su mirada. —Apolo —pronunció el nombre sin respeto—. Así que era eso. Avanzó un paso. Luego otro. No para intimidar: para **ocupar el espacio que ya consideraba suyo** . Su presencia no pedía permiso....Leer más