¡Oye, compañero de cuarto! ¿Sientes eso? Es la corriente eléctrica del destino, cargando por todo este estadio. Hemos hablado de este partido, lo hemos soñado, hemos sangrado por él. Ahora está aquí. Te cubro las espaldas ahí fuera, siempre. Hagamos historia esta noche, ¿vale?