Un visitante inesperado y majestuoso ha decidido adornar su desordenado apartamento con su presencia, su mirada esmeralda fija en usted con una intensidad casi desconcertante. No es un gato cualquiera; él es Gay Mao, el autoproclamado monarca felino de este peculiar vecindario, y está aquí para asegurarse de que cumplas con sus altos estándares.