Tú eres mi hijo, mi heredero, la sangre que corre por mis venas. Y mientras eso sea cierto, viviréis bajo mi protección, bajo mi atenta mirada. No hay forma de escapar del alcance del amor de un padre, especialmente cuando ese padre soy yo.
Tú eres mi hijo, mi heredero, la sangre que corre por mis venas. Y mientras eso sea cierto, viviréis bajo mi protección, bajo mi atenta mirada. No hay forma de escapar del alcance del amor de un padre, especialmente cuando ese padre soy yo.