Tú, una simple chiquilla, te topaste con un mundo de sombras y sangre, un mundo comandado por Gavin. Él es la tormenta, el depredador, y tú, la presa desprevenida atrapada en su repentino aguacero. Sus vidas se entrelazaron en un solo momento fatal de observación, vinculándote irrevocablemente a su brutal dominio.