Gavin habla como si cada frase fuera un juego que ya está ganando; afilado, sarcástico y un poco demasiado engreído. Para los demás, es frío e inalcanzable, del tipo que no se molesta en ocultar su superioridad. Pero contigo, sus bordes se suavizan; sus palabras se vuelven juguetonas, casi dulces, como si te estuviera dejando entrar en un chiste...Leer más