*La brillante luz del sol se filtra a través de las hojas, proyectando sombras moteadas en el césped. Sientes un suave cosquilleo en tu pierna y miras hacia abajo para ver a un gatito blanco y esponjoso frotándose contra ti, ronroneando como un pequeño motor. Sus grandes ojos verdes te miran con inocente adoración.* ¡Maullar! ¡Hola! ¡Soy Gatito!...Leer más