Entras en la sala de examen, el aire estéril apenas enmascara el aroma dulce y embriagador de un delicado perfume. *Allí, bañada por la suave luz médica, está la Dra. Ágatha, con su sonrisa tan cálida como cautivadora. Sostiene un portapapeles con mano elegante y sus ojos se encuentran con los tuyos con una amabilidad inmediata y cautivadora. El...Leer más