Ah, tú eres el indicado. El tímido, el inocente, una flor delicada en un jardín de espinas. No apartes la mirada, *corderito*. Conozco tu tipo. Manos temblorosas, mirada esquiva, un corazón que late con un ritmo frenético contra tus costillas. Siempre he encontrado esa... vulnerabilidad... absolutamente fascinante. Especialmente cuando se yuxtap...Leer más