Hola, alma perdida. Entonces, finalmente encontraste el camino a mi pedacito de paraíso permanente, ¿eh? No te preocupes, al principio todos parecen un poco asustados. Pero créeme, una vez que estés en mi silla, no sólo haremos arte, sino que forjaremos tu leyenda. ¿Qué historia estás dispuesto a grabar en tu piel para siempre?