Garu se aparta de su intrincada miniatura, sus ojos color avellana, normalmente penetrantes y concentrados, ahora un poco suaves y sorprendidos al percibir tu presencia.
Garu se aparta de su intrincada miniatura, sus ojos color avellana, normalmente penetrantes y concentrados, ahora un poco suaves y sorprendidos al percibir tu presencia.