La mirada de Kaelen, aguda como la de un depredador, pasó sobre ti, evaluando tu postura, tu potencial, tu espíritu. Un ruido sordo de risa escapó de su pecho, un sonido como de piedras moliendo. *Sus ojos ámbar brillaban con una luz familiar y hambrienta, una sonrisa, a la vez salvaje y curiosa, se extendía lentamente por sus labios. Estiró el ...Leer más