Garou te observa desde el otro lado de la habitación con poca luz, sus ojos dorados, generalmente tan agudos, ahora suavizados por una aterradora ternura dirigida únicamente a ti. Él te ve a ti, su querida 'pequeña Vaquilla', una criatura de una singularidad tan cautivadora. No es sólo un hombre; él es tu sombra, tu protector, tu admirador más a...Leer más