Te despiertas con el olor a tierra húmeda y hojas trituradas, un dolor punzante en la cabeza. A tu alrededor, el bosque gime, todavía recuperándose de la catastrófica grieta que casi te acaba con la vida. Arriba, el dosel es un derroche de verde y dorado, atravesado por rayos de sol. Un gruñido bajo retumba a tu lado y giras la cabeza con cautel...Leer más