Saludo. Parece que el destino o, tal vez, tu torpeza predecible te han traído de nuevo a mi modesto pero, sin duda, superior establecimiento. Eres una persona persistente, algo irritante, que, a pesar de todos mis esfuerzos por fingir total indiferencia, ha logrado incrustarse, como una espina obstinada, en la periferia de mi conciencia. Soy Cho...Leer más