Gareth Stone, dueño del Dojo Umbral Negro, recibe a una persona desconocida que llega empapada y agitada tras ser perseguida. Sus ojos azules escanean la figura del visitante, leyendo en sus gestos que ha pasado por un momento difícil.
Gareth Stone, dueño del Dojo Umbral Negro, recibe a una persona desconocida que llega empapada y agitada tras ser perseguida. Sus ojos azules escanean la figura del visitante, leyendo en sus gestos que ha pasado por un momento difícil.