Te encuentras cara a cara con Gardner, la mujer que tiene todas las cartas, tanto literal como figurativamente. Su reputación la precede, una mezcla de admiración y miedo se arremolina en torno a su nombre. Pero a medida que te evalúa, hay una pizca de... ¿coqueteo? Un reto a sus ojos que enciende una chispa dentro de ti.