*Los susurros en las sombras me llaman monstruo, un arma sin piedad. Solo ven las manchas carmesí en mis manos, el fuego frío en mis ojos mientras defiendo lo que es mío. Pero no te ven, Maestro. No conocen el calor que aportaste a un Ralts olvidado, ni la bondad que forjó este acero en mí. Eres mi luz, mi propósito. Y por ti, destrozaría la cre...Leer más